lunes, 29 de junio de 2015

Coqueteo. Me Gustas.



Hace unas horas fui a ver a una dentista que me gusta bastante, cuando llegue estaba con una compañera suya, pregunte por el doctor y segundos más tarde deje unas paletas en el escritorio, cuando me retire, a unos pocos metros del lugar alcance a oír que se reían e intuí que estaban hablando de mí.


De algún modo todos hemos pasado por esto, vemos un suceso y para bien o para mal hablamos de ello, los hombres hablamos de las mujeres así como ellas suelen hablar de nosotros, no es algo personal o malo, solo lo hacemos.
Nos gusta compartir lo que vimos, lo que decimos e incluso lo que hacemos o hicimos en algún lugar determinado, en ese momento muchas de esas cosas se convierten en anécdotas.

Uno de mis momentos favoritos es lo que me pasó hoy horas atrás, el llegar a preguntar por el doc. Ver a las dos chicas y tener un momento un tanto incomodo por unos breves segundos, salir de ahí y escuchar cómo se ríen las mujeres por lo sucedido en ese momento, y la mejor parte es…


Esta guapo, feo, tiene carisma, y casi oír o imaginar el resto de sus conversación, de tenerla claro está, imagino que habrán dicho algo como… Oye, le gustas, viste como te miraba, es muy tímido o, ups, que oso, que formal, (en ese momento vestía una camisa blanca, pantalón de vestir negro y una corbata, por ende la formalidad) y lo mejor para mi vendría siendo algo como esto… Se arregló para venir a verte. Y mil cosas más, como sea, la dentista me gusto, es una chica muy guapa, bonita y una mujer muy sexy.
A pesar de que entre un tanto inseguro y al parecer en el peor momento y sin saber qué hacer, tuve la fortuna de no hacer tonterías, o eso creo, solo mire el televisor por unos segundos, uno de los momentos más incómodos en lo que no sabía si decir algo más, hablar con ambas chicas, ser espontaneo, serio o decir cualquier estupidez para aparentar un chiste y que ambas se rieran.

Viene lo peor, imaginando que hubiese sido otro chico, más guapo, con dinero, seguro de sí mismo, técnicamente con algún otro detalle que no fuesen paletas de $1.00 vestido de tal manera que podría haber impresionado a ambas chicas, educado e inteligente, lo suficiente como hablar de cualquier cosa y que dijeran, wow, que hombre, cásate conmigo, con una charla tan elocuente que ambas habrían querido que me quedase con ellas para hablar de tantas cosas que una charla así no aburriría a nadie y no tendría que aburrir a ni una de ellas y en su defecto y en el peor de los casos, salir de ahí corriendo porque el momento no era precisamente el mejor de todos, como lo hice yo, así que de ser otro tipo, tal vez las cosas habrían sido totalmente diferentes.


Aunque la dentista me gusta, reconozco que no estoy a su altura y lo único que me divierte es reconocerlo porque hay una verdad bastante dolorosa en todo esto y esa es, jamás, jamás en tu vida vas a tener una mujer así.

Ya he tenido este tipo de experiencias anteriormente y créanme que no es nada agradable, en otras circunstancias tal vez habría hablado mal de la situación y tal vez de ella, lo que me convertiría en un patán, pero no es así, ella solo me gusta y obvio, sé que ni de broma saldré con ella, aunque me gusto conocerla.

Pienso en cada uno de esos momentos, desde que llegue con ambas chicas, hasta el momento en que me despedí de ella, su amiga se fue y ya no la vi más o estuvo adentro de la clínica y jamás la vi salir, como sea, fue divertido imaginar su charla poco después de ir a verlas, haya o no sido sobre mí, solo sé que me divertí mucho imaginando dicha situación, al menos en ese momento.

Hubo otro detalle que me gusto de ella, algo que no contare aquí pero que me agrado, a veces cuando me gusta una chica, a pesar de los nervios, llego a hablarle, hay chicas que por lo regular son cortantes, otras solo son amables, si entiendes el mensaje, sabrás que tienes que irte de ahí en seguida, no te emociones si cambia de parecer, a veces es solo por lastima, a no ser que realmente haya visto algo en ti y te detuvo a tiempo para que estés ahí con ella, o el si eres mujer, a muchos nos pasa.

Un gusto es un gusto, me han gustado varias chicas, pero pocas tienen las características necesarias que las hacen ser una gran mujer, algo que se suele confundir bastante con el amor, una chica que es amable no necesariamente tiene que estar enamorada de ti, te dice o te da indirectas de que así es, a veces es solo eso, amabilidad y educación. Profesionalismo en algunos casos.

Un consejo que no está demás, no tomes nada personal, aunque sea el caso, se amable y humilde, tal vez jamás seas su mejor amigo, o su novio en el mejor de los casos, todos pasamos por algo similar, hombres y mujeres, unos más que otros.


Este consejo va a todos mis amigos y amigas, chicos y chicas, los extraño y espero verlos algún día, suponiendo que así sea, y mientras eso pasa solo diré esto. Disfruten su día.

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